shanghai_panorama

Publicado el 24 de Abril, 2008, 0:25

Todo lo que se haya dicho sobre la dificultad de aprender chino siempre se quedara escasa. Nosotros ya llevamos en tierras mandarinas cinco meses, y a pesar de haber mejorado (sin tener base ninguna es difícil ir a peor) nos sigue costando horrores entender palabras que en teoría conocemos. Gran culpa de ello son los cuatro tonos de este idioma, y de los cuales el nuestro carece. No es mi intención extenderme en este sentido, por que hacer un curso de chino en un blog implicaría hacer también un podcast o similar.
El centro al que vamos a aprender chino es un instituto enorme, como los que aparecen en los mangas, con instalaciones deportivas a mansalva, clubes de todo tipo, uniformes, y la característica melodía del reloj; todo al más puro Ranma. La última planta (la séptima) posee un centro chino y cultura china para extranjeros, al cual vamos todos los días dos horas por la mañana. A pesar de parecer intensivo nuestros avances no han sido tantos, y la verdad es que el chino o estudias a diario u olvidas todo lo aprendido con anterioridad a una velocidad pasmosa.
Hace un par de días los directores del centro nos pidieron posar junto a todos los compañeros para una foto de conmemorativa del presente curso. He aquí el resultado.

























Supongo que la mayoría de los lectores (familiares y amigos en su mayoría) ya nos habréis localizado en la foto. De no ser así  yo , Carlos, soy el gordito moreno y Raquel la chica pelirroja a mi lado. Justo debajo de ella se encuentra Ibrahim, mi jefe, sosteniendo a su hijo y sentado junto a sus esposa. Ambos (o mejor dicho, todos ellos, por que el bebe también) son Turcos. La chica china de gafas que está justo debajo de mi jefe es la profesora Huang, nuestra simpática y paciente profesora, la cual ve día tras día como aún casi no diferenciamos de la pronunciación de Chi, qi y xi. 
Justo a la izquierda mía está Mamen, también bastante conocida en este blog (siempre viene a nuestras excursiones). Abajo del todo, el segundo por la derecha está Kevin, otro compañero de clase, y que a pesar de ser hijo de chinos no habla ni papa del idioma de Mao.
Sus padres emigraron hace tiempo a Estados Unidos, naciendo él ahí. Ahora, tras haber ahorrado un dinero, han regresado a su pueblo, con el hijo hablando solo inglés y los demás chinos mirándole un tanto extrañados.
El resto son compañeros de centro pero van a aulas diferentes. Aunque veías que muchos de ellos son asiáticos no significa que sean o hablen chino. El centro es una torre de Babel y en el van Filipinos, Tailandeses, Tibetanos, Koreanos... de todo. Un sitio interesante para conocer gente de todo el mundo.
Por Blandford, en: General