shanghai_panorama

Publicado el 31 de Marzo, 2008, 13:00

Hace un par de fines de semana nos fuimos de excursión con gran parte de los compañeros del laboratorio de Raquel a las montañas de Chao Zhou, que se encuentran a unas dos horas en coche de Shantou. Fue un día inolvidable (inolvidable paisaje, inolvidables agujetas) qué comenzó a las siete de la mañana y acabo a las siete de la noche. Doce horas de caminata, con paradas de descanso y ratos para comer, en las que recorrimos unos 30 kilómetros.

























El viaje comenzó en una piscifactoría de anguila. Es la primera vez que veo una piscifactoría en  la base de una montaña,  ya que creo que su emplazamiento más lógico sería cerca del mar. Supongo que la anguila necesita unas condiciones especiales para su crianza. Por cierto, si no habéis probado al anguila os la recomiendo encarecidamente. Es todo un placer que me acostumbre a comer en Japón.

























Esa escalera nos ahorró mucho tiempo y pudimos subir una pequeña parte de la montaña por ella, evitando así los senderos serpenteantes. La pega era su desnivel extremo, teniendo a veces que subir a cuatro patas. Como curiosidad fijaros que la vegetación de la base es muy diferente de la mediterránea, siendo en este caso selvática (y con unas arañas XXXXXL, avisados estáis)










































La vista desde la escalera a veces daba vértigo, y encima algunos peldaños estaban deteriorados con los años.






































Apariencia de la escalera alejados desde la base, ¡parece vertical!




































Al final de la escalera había una pequeña casa donde un campesino se encargaba de un pequeño negocio de apicultura. Te vendía la miel  en botes extrayendola delante de ti. Está seguro que no tenía ningún conservante. Lo que me dejó patidifuso era el comentario de este hombre al vernos llegar con la lengua fuera: él se lo hacía todos los días, ya que no hay otro camino para llegar a su casa. Nosotros tardamos tres cuartos de hora... no quiero imaginar lo que puede pasar si se pone enfermo y necesita ir al médico.



























Fijaros en las patas de las colmenas. Eso si que es reciclaje. ¿Montara juergas con la familia para conseguir materiales para proxima ampliaciones?






































Raquel junto a Susie, una de las secretarias del laboratorio. Decir que Susie es el nombre occidentalizado y que ella posee otro de los llamados "nombres desafortunados" : Su Sia.


























A medio camino encontramos una pequeña aldea y... ¡otra piscifactoría!




































Raquel con parte de la aldea de fondo. Era de apenas 30 habitantes y no más de cinco o seis casas.




































Ya nos quedaba poquito para llegar. Aquí casi no se aprecia, pero estos caminos eran muy escarpados.



























La merecida foto de grupo en la cima. El pensamiento general de los de la foto era: "juer, mañana no me levanto."
Por Blandford, en: Shantou