shanghai_panorama

Publicado el 28 de Enero, 2008, 22:01

Al acercarse ciertas fechas la ciudad cobra un colorido y una alegría especial. Se ve muchísima más gente por las calles, y la música parece salir casi de cada esquina. No es de extrañar, ya que acaban de comenzar las vacaciones de año nuevo (chino) y por el ambiente es casi como la Navidad. El otro día, cuando un grupo de compañeros de trabajo de Raquel y yo mismo (que me encontraba de visita) regresábamos de comer escuchamos música tradicional en directo saliendo del patio de un barrio de viviendas. Nos acercamos a ver que es lo que estaba pasando, por que había un bullicio importante, y la verdad es que mereció la pena dejarnos llevar por la curiosidad. Sinceramente he tenido mucho desengaños con la forma de ser china, pero esta vez la cosa me dio esperanzas, y el poder ver que no todo el mundo actúa con los peores modales. La gente al vernos, un grupo de extranjeros adentrándose en aquel barrio tan poco turístico, les sorprendió y no paraban de mirarnos con curiosidad. Muchos cuchicheaban, pero no lo hacían a mal, si no hasta con admiración. Muchos de ellos solo habían visto extranjeros en las películas de la televisión. Los niños venían corriendo, diciéndonos las cuatro palabrejas que sabían de inglés, y deseando hacerse fotos con nosotros.
Un anciano sonriente nos acompañó, y nos mostró lo que tenían organizado. Había un altar montado por una de las familias más pudientillas de la zona, y la verdad es que resultaba muy llamativo. La gente se arrodillaba devotamente a orar por sus ancestros y a pedir sabiduría. Por una vez me alegré de que no fuera por riquezas, como suelen hacer, por que son bastante materialistas.
Enfrente de ello habían organizado un escenario, donde se podía ver una opera china en vivo. Muy amablemente nos brindaron bancos para que nos sentáramos con ellos a verla, incluso nos ofrecieron té. El anciano nos explicaba con paciencia todo lo que en la obra sucedía.
Fue una bonita experiencia que me ha mostrado la hospitalidad que yo aún no había conocido, y que yo no había podido ver hasta ahora. Espero que esto sea lo normal, y que la concatenación de malas experiencias que yo he tenido sea solo fruto de mala pata. Por ello recemos a los dioses.

















































































































































































Por Blandford, en: Shantou